Tu atraso menstrual, desde Canta
En un pueblo pequeño como Canta, donde todos saben de todos, hay temas que se hablan en voz baja. Uno de ellos es la primera regla que no llega. Una madre empieza a preguntarse por qué su hija de quince o dieciséis años aún no menstrúa, mientras sus amigas ya lo hacen desde hace años. O es la propia joven quien lo vive con vergüenza. Ese atraso menstrual en Canta, que en realidad es una ausencia de menarquia, tiene nombre médico, amenorrea primaria, y causas que se pueden estudiar y, muchas veces, tratar. Aquí te lo explicamos con serenidad.
Cuándo es normal esperar y cuándo no
La primera regla suele aparecer entre los nueve y los quince años, con un promedio en torno a los doce o trece. Suele llegar unos dos a tres años después de que empiezan a crecer las mamas. Hay diferencias familiares y ambientales: lo habitual es que las hijas se parezcan a sus madres en el momento del inicio.
Se recomienda una evaluación si a los quince años no ha llegado la primera regla, si pasaron tres años desde que empezó el desarrollo de las mamas sin que llegue, si a los trece no hay ningún signo de desarrollo puberal, o si hay otros signos que preocupan, como dolor cíclico sin sangrado.
Las causas posibles
Hay causas fisiológicas y simples: un retraso constitucional del desarrollo, que es una variante normal, o un estilo de vida con mucho ejercicio y poca comida. Hay causas hormonales, como alteraciones de la tiroides, de la prolactina o el síndrome de ovario poliquístico. Y hay causas del propio ovario, algunas genéticas, como el síndrome de Turner, que se asocian a otros rasgos como talla baja.
Un dato que sorprende a muchas familias: el ejercicio muy exigente, como el atletismo, la danza o los deportes de competencia, junto con una alimentación que no alcanza, puede retrasar la primera regla incluso en adolescentes sanas. No es una enfermedad, sino una respuesta al balance de energía, y se resuelve ajustando la comida y el entrenamiento con acompañamiento.
También hay causas anatómicas, menos frecuentes: una membrana que obstruye la salida de la sangre, o una malformación del útero o de la vagina. En esos casos puede haber dolor cíclico cada mes, con sensación de abdomen distendido, sin sangrado visible, y es una situación que debe estudiarse pronto.
Cómo se estudia, paso a paso
La consulta empieza con una conversación con la joven y con quien la acompaña: antecedentes familiares, desarrollo de las mamas y del vello, alimentación, actividad física, estado de ánimo, enfermedades. Se mide la talla y el peso, y se hace un examen físico respetuoso, explicando cada paso. Un examen interno suele no ser necesario.
Se piden análisis de sangre, entre ellos hormonas, y una ecografía pélvica por vía abdominal. A veces se solicita un estudio genético o una resonancia, según los hallazgos. La mayoría de las causas se identifican con estos pasos, y el orden es siempre de lo más sencillo a lo más complejo.
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La ausencia de regla puede hacer que se sienta distinta o “defectuosa”. Conviene decirle con claridad que no lo es, que hay muchas razones para un retraso, que se va a estudiar y que, en muchos casos, hay tratamiento. Evitar comentarios sobre su cuerpo, compararla con otras o presionarla ayuda. Escucharla, en cambio, es lo que más sirve.
Y cuando se encuentra una causa, el tratamiento va desde ajustes de alimentación y de ejercicio hasta terapia hormonal o, en casos anatómicos, un procedimiento sencillo que permite que la regla salga. Lo importante es no esperar años pensando que “ya vendrá”.
Reservamos horas de lunes a viernes de 9:00 a 19:00 y los sábados de 9:00 a 13:00. Si la paciente es menor de edad, viene con un adulto responsable. Envíanos un WhatsApp y coordinamos la consulta con la Dra. Valeria Montes de Oca con la reserva que corresponde.