Tu consulta por atraso menstrual, desde Chaclacayo
Chaclacayo es un valle de clima templado, de casas con jardín y de gente que vive a otro compás. Aun así, un atraso menstrual en Chaclacayo tiene las mismas causas que en cualquier parte, y una de ellas se queda casi siempre en la sombra: la prolactina. Es la hormona de la leche materna, pero todas tenemos una cantidad en la sangre, y cuando sube más de lo debido sin que haya un embarazo ni lactancia, puede apagar la ovulación. Aquí te contamos cómo reconocerla, qué la sube y cómo se estudia.
Qué es la prolactina y por qué importa
La prolactina la produce la hipófisis, esa glándula pequeña que cuelga bajo el cerebro. En el embarazo y la lactancia aumenta para preparar y mantener la producción de leche. Fuera de esas situaciones, debería mantenerse baja. Cuando se eleva sin motivo, se llama hiperprolactinemia, y una de sus consecuencias es frenar las señales que ponen en marcha la ovulación.
Sin ovulación, la regla se retrasa, se espacia o desaparece. A veces es lo único que se nota. Otras veces hay un síntoma más llamativo: la salida de un líquido lechoso por los pezones sin estar embarazada ni amamantando, lo que se llama galactorrea.
Qué puede subir la prolactina
Hay causas pasajeras y causas que requieren estudio. Entre las primeras están el estrés, la estimulación frecuente de las mamas, el ejercicio intenso reciente y algunas comidas. Entre las segundas, ciertos medicamentos, como algunos antipsicóticos, algunos antidepresivos y fármacos para las náuseas, el hipotiroidismo y los pequeños tumores benignos de la hipófisis llamados prolactinomas.
Conviene que en la consulta menciones todo lo que tomas, incluso lo que parece inofensivo. Con frecuencia el origen del aumento está en un medicamento, y ajustarlo con la persona que lo recetó resuelve el problema sin más estudios.
Un caso frecuente es el de quien toma un fármaco para las náuseas o el reflujo durante meses sin saber que puede elevar la prolactina. Otro, el de quien usa un tratamiento psiquiátrico indispensable que no puede suspender. En esas situaciones se busca un equilibrio: estudiar el origen, valorar el riesgo y, si se puede, ajustar con quien lo receta, sin dejar nada por tu cuenta.
Cómo se diagnostica
Se mide en un análisis de sangre. Para que el resultado sea fiable, se suele pedir llegar con la menor actividad previa posible: sin ejercicio intenso ese día, sin estimular las mamas y con cierto reposo antes de la toma. Si el valor sale elevado, a veces se repite para confirmarlo, porque una cifra aislada puede deberse al estrés del momento.
Si se confirma y no hay una causa clara, se puede pedir una resonancia magnética de la zona de la hipófisis. En la mayoría de los casos con un tumor, este es pequeño y benigno, y responde bien al tratamiento.
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Si la causa es un medicamento, se revisa con quien lo prescribe. Si es una alteración de tiroides, se corrige la tiroides. Si hay un prolactinoma, existen medicamentos que bajan la prolactina y reducen el tumor, con controles periódicos. Con tratamiento, la ovulación y el ciclo suelen recuperarse, y también la posibilidad de embarazo.
Mientras se confirma el diagnóstico, conviene evitar la estimulación repetida de los pezones y el exceso de ejercicio justo antes del análisis. También ayuda anotar si sale líquido, cuánto y desde cuándo, y si has notado cambios de visión o dolores de cabeza. Son datos concretos que acortan el camino hacia la causa.
Señales que no conviene esperar: dolor de cabeza persistente o muy fuerte, cambios en la visión o salida de leche con ausencia de regla. Para todo lo demás, una consulta tranquila ordena el camino.
La consulta es con cita: de lunes a viernes de 9:00 a 19:00 y sábados de 9:00 a 13:00. Mándanos un mensaje por WhatsApp, cuéntanos qué síntomas has notado y coordinamos tu cita con la Dra. Valeria Montes de Oca.