Me duelen los ovarios pero no me baja la regla: causas y qué hacer
Sentir cólicos como si estuviera por llegar la menstruación sin que aparezca el sangrado es una duda muy común en consulta. Te explicamos qué ocurre en tus ovarios y tu útero y qué pasos seguir.
Escrito y revisado médicamente por Dra. Valeria Montes de Oca
Sentir que la menstruación está a punto de bajar, tener el vientre inflamado y notar punzadas en la parte baja de la pelvis sin ver una sola gota de sangre desconcierta a cualquier mujer. Cuando dices me duelen los ovarios pero no me baja la regla, tu cuerpo suele estar atravesando un cambio en los tiempos de la ovulación, el inicio de una gestación o una respuesta inflamatoria local en la pelvis. Identificar cómo es ese dolor y cuántos días llevas de demora permite saber con calma qué paso dar primero.
En el consultorio escuchamos esta consulta todas las semanas. Muchas pacientes llegan convencidas de que el periodo les va a bajar esa misma tarde porque reconocen el típico dolor sordo en la pelvis o en la cintura, llevan protectores diarios en la cartera por precaución y pasan los días sin novedades. Si lo que sientes es más bien un cólico en todo el vientre, también te puede servir nuestra guía sobre cólicos pero no me baja la regla.
Lo que realmente sientes cuando dices que te duelen los ovarios
En el lenguaje cotidiano hablamos de “dolor de ovarios” para describir casi cualquier molestia ubicada por debajo del ombligo. En medicina llamamos a esta zona cavidad pélvica, un espacio donde conviven el útero, los dos ovarios, las trompas uterinas, la vejiga, el tramo final del intestino y una red de músculos y ligamentos de sostén.
Los ovarios son dos glándulas del tamaño aproximado de una almendra situadas a ambos lados del útero. Muchas veces lo que percibes como dolor ovárico son pequeñas contracciones del músculo uterino mediadas por sustancias llamadas prostaglandinas, o bien una distensión de la cápsula que recubre al ovario cuando un folículo crece más de la cuenta. También puede deberse a la congestión vascular de la pelvis en los días previos al sangrado.
Prestar atención a cómo se manifiesta la molestia aporta pistas valiosas para la evaluación médica:
- Molestia sorda y bilateral en todo el vientre bajo: suele relacionarse con cambios hormonales globales del ciclo, congestión del útero antes de menstruar o el inicio de una implantación embrionaria.
- Pinchazo o tirón en un solo lado (derecho o izquierdo): apunta casi siempre a un evento puntual en uno de los ovarios o en la trompa de ese costado, como una ovulación tardía o un quiste funcional.
- Dolor acompañado de pesadez lumbar o hinchazón abdominal: aparece con frecuencia cuando la progesterona sigue elevada y enlentece también el tránsito del intestino.
- Dolor agudo, repentino y que corta la respiración: nunca es una molestia premenstrual común y exige atención médica urgente para descartar complicaciones agudas.
Causas principales cuando hay retraso menstrual y dolor de ovarios
Tener síntomas premenstruales claros mientras el calendario sigue sumando días de retraso no ocurre por una única razón. Para orientar el diagnóstico en una consulta ginecológica, agrupamos las causas según el momento reproductivo, la función ovulatoria y el estado anatómico de la pelvis.
1. Inicio de un embarazo y cambios tempranos en el útero
La causa más frecuente de ausencia de menstruación en edad reproductiva es el embarazo. Muchas mujeres creen que si sienten los cólicos típicos de su regla es imposible estar embarazadas. En la práctica clínica ocurre justo lo contrario: durante las primeras semanas de gestación, el útero recibe mayor irrigación sanguínea y sus fibras musculares empiezan a adaptarse, provocando una sensación de tirantez o cólico leve en el bajo vientre muy parecida a la molestia premenstrual.
A ese cuadro se suma el cuerpo lúteo. Tras la salida del óvulo, la estructura que queda en el ovario se transforma en el cuerpo lúteo y fabrica progesterona para sostener el endometrio durante las primeras semanas. Ese cuerpo lúteo puede crecer un poco más al inicio del embarazo y generar punzadas leves en uno de los lados de la pelvis.
Cuando el embrión se adhiere a la pared interna del útero —entre seis y diez días después de la fecundación— algunas mujeres notan pequeños calambres pélvicos acompañados o no de un manchado rosado o marrón muy escaso. Si tuviste relaciones sexuales sin método de barrera o hubo algún olvido con tu anticonceptivo, el primer paso ante un retraso con cólicos es realizar una prueba de embarazo en orina o medir la subunidad beta de la gonadotropina coriónica humana (beta-hCG) en sangre. Puedes revisar cómo interpretar los tiempos en nuestra guía sobre días de retraso menstrual.
2. Ovulación tardía y dolor intermenstrual desplazado
Un ciclo menstrual no funciona como un reloj mecánico inmune a lo que vives. Si hace dos o tres semanas atravesaste días de mucho estrés laboral, dormiste mal, tuviste una infección aguda o cambiaste de golpe tu alimentación, el hipotálamo puede haber postergado la orden para ovular.
Pongamos un caso que vemos seguido: esperas tu regla para el día 28 de tu ciclo, pero ese mes tu fase folicular se alargó y recién estás ovulando alrededor del día 26 o 28. En el momento en que el folículo dominante se abre para liberar el óvulo, puede aparecer el dolor ovulatorio o mittelschmerz. Es una molestia localizada en la fosa ilíaca derecha o izquierda que dura desde unas horas hasta un par de días, producida por la distensión de la superficie del ovario y por las gotas de líquido folicular que contactan el peritoneo pélvico.
Por eso, cuando ovulas unas dos semanas más tarde de lo habitual, ese pinchazo aparece justo en los días en que esperabas tu regla, y es fácil confundirlo con un cólico menstrual. Y como la fase lútea —el tiempo desde la ovulación hasta que baja la regla— dura alrededor de 14 días, tu sangrado aparecerá recién dos semanas después de ese dolor ovulatorio tardío.
3. Quistes funcionales de ovario (foliculares o de cuerpo lúteo)
Los quistes de ovario son mucho más comunes de lo que se cree, y la gran mayoría son quistes funcionales benignos que nacen del propio ciclo menstrual. Muchas mujeres los tienen alguna vez sin enterarse. Existen dos variantes principales que explican al mismo tiempo el atraso de la regla y el dolor en un lado del vientre bajo:
- Quiste folicular: ocurre cuando el saco que contiene al óvulo no llega a abrirse a mitad del ciclo y sigue acumulando líquido en su interior. Al no haberse producido la ovulación en la fecha prevista, la regla se retrasa mientras el volumen del quiste genera una sensación de presión o dolor sordo en ese costado.
- Quiste del cuerpo lúteo: se forma cuando el folículo sí libera el óvulo, pero su abertura se sella y la cavidad acumula líquido o sangre en su interior. Como el cuerpo lúteo sigue fabricando progesterona y estrógenos por más días de lo normal, el endometrio no se desprende a tiempo y aparecen retraso menstrual, dolor unilateral y sensibilidad mamaria.
La mayoría de estos quistes funcionales miden entre 1 y 3 centímetros y se resuelven solos en uno a tres ciclos sin cirugía. Una ecografía transvaginal o pélvica permite verlos con nitidez en el consultorio.
4. Síndrome de ovario poliquístico (SOP) y ciclos anovulatorios
El síndrome de ovario poliquístico afecta entre el 10 % y el 13 % de las mujeres en edad reproductiva según la Organización Mundial de la Salud. En esta condición endocrina y metabólica, el desequilibrio entre las hormonas hipofisarias y los andrógenos ováricos impide que un folículo madure por completo cada mes.
Cuando pasas semanas sin ovular, el endometrio sigue recibiendo el estímulo de los estrógenos sin el contrapeso cíclico de la progesterona. Eso provoca que la menstruación se espacie más de 38 días o falte por meses, mientras sientes pesadez pélvica intermitente, hinchazón abdominal, acné o mayor caída de cabello. Si tus retrasos con molestia pélvica se repiten varias veces al año, conviene realizar un estudio hormonal y ecográfico con una especialista en ginecología. En nuestro artículo sobre pastillas para regular la menstruación explicamos cómo se abordan médicamente estos cuadros.
5. Endometriosis y adenomiosis
La endometriosis ocurre cuando tejido similar al revestimiento interno del útero crece fuera de él, sobre los ovarios, las trompas o el peritoneo pélvico. En la adenomiosis, ese tejido se introduce en la pared muscular del propio útero.
Ambas condiciones provocan dolor pélvico cíclico o continuo en los días previos a la menstruación. Si ese mes tu ciclo se retrasa unos días por estrés o por un quiste endometrial en el ovario (endometrioma), el dolor inflamatorio suele instalarse mucho antes de que aparezca el sangrado, acompañado a veces de dolor durante las relaciones sexuales o al evacuar el intestino.
6. Enfermedad inflamatoria pélvica e infecciones genitales
Cuando bacterias procedentes de la vagina o del cuello uterino ascienden hacia el endometrio, las trompas de Falopio y los ovarios, se origina una enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). La inflamación del tejido endometrial y ovárico puede alterar el patrón de sangrado, ocasionar retrasos o manchados fuera de fecha y despertar un dolor constante en ambos lados del vientre bajo.
El dolor de origen infeccioso suele ir en aumento y acompañarse de flujo vaginal con cambio de color u olor, molestia profunda al tener relaciones sexuales, ardor al orinar o fiebre. Tratarla a tiempo con antibióticos recetados en consulta protege las trompas uterinas y preserva la fertilidad.
7. Causas digestivas o urinarias que imitan el dolor de ovarios
En la pelvis baja el útero y los ovarios comparten espacio con el colon sigmoide, el ciego, el apéndice y la vejiga. No es raro que coincidan un retraso menstrual por estrés y un cuadro de síndrome del intestino irritable, estreñimiento —que se acentúa por la progesterona— o una infección urinaria baja, generando cólicos laterales o suprapúbicos que se confunden con dolor ovárico.
Señales de alerta: cuándo acudir a urgencias de inmediato
La mayoría de las veces en que coinciden un atraso menstrual y un dolor leve en los ovarios estamos frente a procesos benignos que se evalúan en consulta externa. Existen, sin embargo, cuadros agudos donde acudir a urgencias sin demora es decisivo:
- Embarazo ectópico: el óvulo fecundado se implanta fuera de la cavidad uterina, casi siempre en una trompa de Falopio. Produce atraso menstrual con prueba de embarazo positiva, dolor en un lado de la pelvis y manchado oscuro escaso. Si la trompa se rompe, causa dolor agudo e intenso en el abdomen bajo, dolor reflejo en el hombro, mareos y riesgo de desmayo por sangrado interno.
- Torsión ovárica o anexial: un ovario aumentado de tamaño por un quiste o masa (sobre todo mayor de 5 cm) gira sobre sus ligamentos y corta su propio flujo de sangre. Desata un dolor unilateral repentino y severo acompañado de náuseas, vómitos o sudoración fría.
- Rotura hemorrágica de un quiste ovárico: la apertura súbita de la pared de un quiste —a veces tras relaciones sexuales o ejercicio— genera una punzada brusca e intensa en la pelvis. Si sangra hacia la cavidad abdominal, provoca debilidad marcada e hipotensión.
- Infección pélvica aguda o apendicitis: dolor en el lado inferior derecho con fiebre, escalofríos, vómitos o abdomen duro al tacto.
Lee también Cólicos pero no me baja la regla: causas y qué hacer Qué hacer paso a paso y cómo evaluamos tu caso en consulta
Cuando notas que tu regla no llega y los cólicos persisten, evita tomar infusiones concentradas, pastillas hormonales prestadas o analgésicos fuertes sin diagnóstico: las hormonas tomadas a ciegas alteran los análisis de sangre y ciertos fármacos pueden ocultar síntomas de un cuadro agudo.
Anota la fecha del primer día de tu última menstruación, cuándo tuviste relaciones sexuales y cómo es tu dolor. Con esa fecha, la calculadora de atraso menstrual te dice cuántos días de retraso llevas. Si existe posibilidad de embarazo, realiza un test en la primera orina de la mañana o un análisis de beta-hCG cuantitativa en sangre.
Durante la evaluación en nuestro consultorio en Lima realizamos un estudio ordenado:
- Historia clínica y examen físico: conversamos sobre la regularidad de tus últimos ciclos, tus niveles de estrés y síntomas asociados, seguido de una exploración abdominal y ginecológica suave para ubicar el origen de la molestia.
- Ecografía transvaginal o pélvica: nos permite observar en tiempo real el grosor del endometrio, revisar ambos ovarios y detectar si hay un cuerpo lúteo persistente, un quiste funcional o líquido libre en la pelvis.
- Pruebas de laboratorio dirigidas: según el hallazgo ecográfico, solicitamos subunidad beta-hCG cuantitativa, examen de orina o perfil hormonal (tiroides TSH, prolactina, progesterona o andrógenos).
- Plan de tratamiento personalizado: con el diagnóstico claro, indicamos el manejo seguro para aliviar el dolor y ordenar tu ciclo. Si deseas evaluar tu caso con nuestro equipo médico, escríbenos desde nuestra página de contacto.
Resolvemos tus dudas
Preguntas frecuentes
¿Es normal sentir cólicos de regla durante varios días sin que baje el sangrado?
Sí puede ocurrir, sobre todo cuando la ovulación se desplazó unos días o cuando existe un embarazo muy reciente. Si la molestia es leve y llevas pocos días de demora, suele deberse a la actividad hormonal del cuerpo lúteo o al aumento de flujo sanguíneo en la pelvis antes de menstruar.
¿Por qué siento pinchazos en un solo lado del vientre bajo si tengo atraso menstrual?
Un dolor localizado en un lado suele originarse en el ovario que trabajó en ese ciclo o en la trompa uterina de ese mismo costado. Las causas habituales incluyen una ovulación tardía, un quiste funcional de cuerpo lúteo o, si hubo relaciones sin protección, un embarazo que requiere evaluación ecográfica.
¿Cuándo debo hacerme una prueba de embarazo si tengo dolor de ovarios y retraso?
Si eres regular, la prueba en orina es más confiable cuando ya llevas una semana de retraso; antes puede salir negativa aunque estés embarazada. Si no sabes cuándo te tocaba, cuenta 14 días desde la relación sin protección (o 10 días si es una beta-hCG en sangre). Si sale negativa y la regla sigue sin llegar una semana después, repítela.
¿Un quiste en el ovario puede atrasar la regla y dar dolor al mismo tiempo?
Sí. Los quistes funcionales, como los quistes foliculares o los del cuerpo lúteo, producen hormonas sexuales que pueden postergar el desprendimiento del endometrio mientras generan una sensación de peso o tirantez en un lado de la pelvis.
¿Qué síntomas junto al dolor pélvico y al atraso requieren ir a urgencias?
Debes acudir a un servicio de urgencias de inmediato si el dolor bajo se vuelve brusco, punzante e insoportable, o si se acompaña de mareos, desmayo, fiebre, escalofríos, vómitos repetidos o sangrado vaginal abundante.
Referencias
- Manual MSD (Versión para profesionales). Dolor pélvico femenino - Ginecología y obstetricia
- Manual MSD (Versión para profesionales). Amenorrea - Ginecología y obstetricia
- Institute for Quality and Efficiency in Health Care (IQWiG) / NCBI Bookshelf. Overview: Ovarian cysts (InformedHealth.org)
- Mayo Clinic. Amenorrhea - Symptoms and causes
- Mayo Clinic. Amenorrhea - Diagnosis and treatment
- Organización Mundial de la Salud (OMS / WHO). Polycystic ovary syndrome - Fact sheet
- Cleveland Clinic. Irregular Periods (Abnormal Menstruation): Causes & Treatment
- National Health Service (NHS UK). Missed or late periods
- National Library of Medicine (MedlinePlus). Pregnancy Test
- StatPearls / NCBI Bookshelf. Amenorrhea (Nawaz G, Rogol AD, Jenkins SM)
Escrito y revisado por
Dra. Valeria Montes de Oca
Médica ginecóloga y obstetra · CMP 58421 · RNE 7426
Ginecóloga y obstetra en Lima, dedicada al diagnóstico y tratamiento de los trastornos del ciclo menstrual, con enfoque en salud reproductiva, control prenatal y atención integral de la mujer.
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